¿SUFRO ADICCIÓN AL MÓVIL?

En los últimos años las nuevas tecnologías se están posicionando entre las adicciones más frecuentes, generalmente entre jóvenes y adolescentes. Estudios realizados en el año 2014 nos indican que en España pasamos una media de 2 horas al día contemplando la pantalla de nuestros smartphone, sin tener en cuenta el tiempo invertido en otros dispositivos como tabler y ordenadores. Aunque no cabe duda de los numerosos beneficios que pueden obtenerse del uso del teléfono móvil o de internet. Por ejemplo, si nuestro coche se avería en la M-30 podemos comunicarnos a través del móvil para pedir ayuda; o por ejemplo, a través de internet podemos comunicarnos con familiares y amigos que se encuentran a miles de kilómetros de distancia. Sin embargo, en algunos casos existe un uso abusivo de las nuevas tecnologías que nos hace apartarnos de otras actividades que hasta ahora habían sido gratificantes para nosotros y que puede llevar consecuencias tales como la abstinencia laboral o escolar, el aislamiento social, o incluso alteraciones del estado de ánimo, entre otros. En este caso, hablaremos de uso abusivo del móvil.

¿En qué consiste la adicción al móvil?

Se trata de una conducta abusiva y repetitiva del mismo, dando lugar al incumplimiento de obligaciones en el trabajo, la escuela o en casa. Algunos de los criterios que deben tenerse en cuenta para saber si sufrimos esta adicción son los siguientes:

1. En un primer momento resultaba altamente gratificante recibir un sms o una llamada. Sin embargo, ahora los efectos de recibir un sms son más atenuado, necesitando recibir continuamente whatsapp para obtener los mismos efectos.

2. Cuándo la persona con adicción al móvil se queda sin batería o está en un lugar sin cobertura, aparecen síntomas de ansiedad (sudoraciones, palpitaciones, nerviosismo, irritabilidad…)

3. Inicialmente la persona adquiere el móvil como un instrumento de apoyo. Sin embargo, rápidamente pasa a ser una herramienta indispensable en su vida diaria, acompañándolo durante todo el día.

4. A pensar de numerosos intentos de control (silenciando el móvil, desactivando la tarifa de datos o apagándolo), éstos suelen ser ineficaces, pues pronto surge la necesidad de responder a las llamadas pérdidas y de contestar todos los mensajes.

5. La vida social y de ocio y tiempo libre de la persona con adicción al móvil se ven reducida.

6. El uso del móvil aparece incluso en situaciones donde hay efectos negativos para la integridad física de la persona (por ejemplo, mientras conduce).

Si cumples estos criterios puede que sufras esta adicción. Sin embargo, vayamos con cautela, se trata de criterios generales. Muchas de estos criterios hoy en día los cumple gran parte de la población, por lo que no se alarme. Si es necesario puedes acudir a un profesional que pueda guiarte e informarte más ampliamente y, si es necesario, trabajar contigo para controlar tu adicción al móvil.

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